
BLADIMIR ROS
viernes 20 noviembre
21:00 h.
C./ Sevilla, 2
Cómo llegar5€ Taquilla
Las letras hablan de tabernas y de nocturnidad. Sus shows incluyen teatro, recitado y audiovisuales
en una experiencia multidisciplinar.
Su sonido es una mezcla muy particular de rock de autor, folk pastoral y un aire de cabaret oscuro y circense. Si hubiera que buscar un origen imaginario, su música suena a como si el klezmer o la música de Europa del Este hubieran nacido en un rincón de Zaragoza, bajo la carpa de un circo decadente. Combinan la crudeza del pop-rock oscuro con pianos de taberna, guitarras afiladas y ritmos sincopados que rozan el ragtime. Las letras son el pilar del grupo: poesía desgarradora, irónica y cargada de un pesimismo lúcido. Son pequeñas crónicas existenciales que se te pegan al cerebro, moviéndose entre la belleza apocalíptica y el costumbrismo de la España rural más negra. El directo de Bladimir Ros está pensado para ser interpretado y vivido, no solo escuchado. Las canciones funcionan como micro-historias que se teatralizan sobre las tablas. Todo el peso del show gira en torno a la figura de Ros Beret, un frontman de la vieja escuela con una voz almidonada en salmuera y una presencia que impone desde el primer segundo. No buscan la complacencia; mantienen la mirada fija con el espectador en un ambiente que pasa de la intimidad acústica al estallido canalla. Apoyados por músicos que manejan el bombo, el piano y las cuerdas a sangre y fuego, ofrecen un espectáculo ideal para teatros y ciclos culturales que busquen propuestas con identidad propia, fuerza dramática y verdadero calado literario. https://www.instagram.com/bladimir_ros/ https://youtu.be/7f3LDInho3k?si=lHUilPu3UNPG4EQG https://youtu.be/boYwFHfePp4?si=DgqKJG5XK9GRjT-A El directo de Bladimir Ros está pensado para ser interpretado y vivido, no solo escuchado. Las canciones funcionan como micro-historias que se teatralizan sobre las tablas. Todo el peso del show gira en torno a la figura de Ros Beret, un frontman de la vieja escuela con una voz almidonada en salmuera y una presencia que impone desde el primer segundo. No buscan la complacencia; mantienen la mirada fija con el espectador en un ambiente que pasa de la intimidad acústica al estallido canalla. Apoyados por músicos que manejan el bombo, el piano y las cuerdas a sangre y fuego, ofrecen un espectáculo ideal para teatros y ciclos culturales que busquen propuestas con identidad propia, fuerza dramática y verdadero calado literario.